domingo, 12 de febrero de 2012

La Evaluación Dinámica*


     La Evaluación Dinámica tiene un sustento de hace ya años; es cierto que lo consideramos producto de las investigaciones recientes sobre ésta temática. El gran maestro Vigotsky estableció líneas claras sobre la evaluación y a los ojos de los especialistas contemporáneos debe ser algo central en los procesos educativos para el Siglo XXI.
     Algunos teóricos, como Newman, Griffin y Cole, inspirados en Vigotsky, han propuesto una evaluación dinámica, la cual debe girar en ciertos aspectos, tales como:
  • La evaluación educativa es una actividad de reflexión sobre la acción, basada en procedimientos sistemáticos de recolección, análisis, interpretación, valoración, registro y comunicación de información.
  • La evaluación implica instrumentos que no se circunscriben a conocer solamente lo que sabe el educando, sino especialmente cómo aprende, cuál es la calidad de esos aprendizajes, de dónde proviene su motivación, cuáles son sus intereses, sus aptitudes, sus actitudes, sus necesidades, su autoestima.
  • Los sujetos de la evaluación serán los educandos y los educadores (como individuos y como colectivo), la comunidad educativa y los funcionarios del sistema educativo.
  • La evaluación no puede desligarse de una cuestión de valores (solidaridad, justicia, compromiso con los excluidos…).


Características de la Evaluación Dinámica 

  • Flexible; 
  • Integral; 
  • Continua; 
  • Colectiva; 
  • Cooperativa; 
  • Personal; 
  • Natural (evitar la presión, el estrés; que sea algo cotidiano, habitual…).


¿Cómo evaluar?

     Como un proceso y construcción edificante de las personas, es necesario elaborar registros completos que ayuden a entender qué le está sucediendo a cada educando, que incluyan los apartados suficientes con bastantes datos que permitan conocer en profundidad la complejidad de los procesos que cada educando realiza.

A través de la evaluación deberíamos poder diferenciar entre: 

  • ·         Lo que las y los educandos saben, lo que saben hacer y cómo son.
  • ·         El proceso seguido: desafíos, aciertos, dificultades.
  • ·         La valoración según sus propias posibilidades.
  • ·         La valoración según los objetivos o competencias establecidos para el grado o nivel.
  • ·         Las medidas que hay que adoptar y las recomendaciones pertinentes.


Auto-evaluación
      
     En la evaluación es importante considerar la opinión y la reflexión, dentro del contexto ético, de cada involucrado del proceso educativo para mejorar la práctica profesional, construir nuevas visiones, valorar proyectos establecidos, renovar contenidos y metodologías, entre otras. Para todos los involucrados es imperativo desarrollar la evaluación propia, de nuestros esfuerzos, omisiones y compromisos para continuar edificando la Educación. 
     Un docente realmente interesado en su práctica, responsable de la educación de sus educandos y apegado con las necesidades sociales, sería un dinámico evaluador, en especial de su propia práctica. En esta línea, un educador contemporáneo aplicaría una auto-evaluación y reflexionaría éticamente sobre los resultados, con el horizonte claro en el mejoramiento cualitativo de la educación. La auto-evaluación debe considerar aspectos como: 
  •        La atención que presta al desarrollo integral de cada educando.
  • ·         Las expectativas (positivas o negativas) que tiene sobre cada aprendiente y la manera en que las mismas condicionan su actitud.
  • ·         La calidad de las relaciones interpersonales que sostiene con cada educando, con sus colegas y con la comunidad educativa.
  • ·         El crecimiento de sus propias potencialidades para comprender, cuestionar, sentir, acompañar, hacer, comunicar, jugar…
  • ·         La interpretación que hace de las condicionantes del entorno que inciden en la vida y aprendizaje del educando proyectando acciones que lo beneficien.
  • ·         Los recursos y soportes didácticos que utiliza, observando cómo facilitan o no las elaboraciones de los educandos.
  • ·         El grado de interés y motivación que sus actividades provocan en las y los aprendientes.
  • ·         Las innovaciones implementadas y sus efectos.
  • ·         La utilidad y relevancia de los contenidos que selecciona, tanto de los conocimientos, como de las capacidades y las actitudes.
  • ·         El ambiente socio-afectivo o clima que se mantiene en el aula.
  • ·         El aprovechamiento del horario de trabajo.
  • ·         La atención prestada a las diferencias individuales: ritmos, estilos, inteligencias, intereses…
  • ·         El nivel de autonomía que tienen las y los educandos, y las estrategias que implementa para elevarlo.
  • ·         Los procedimientos que utiliza para planificar y evaluar el aprendizaje.

  1. *   Síntesis realizada de Carli, Élida et al (2001). Por una evaluación realmente educativa.
     Para abordar en mayor profundidad la temática, se recomienda revisar las siguientes Referencias electrónicas:

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